Crecimiento personal

Responsabilidad afectiva

Dicen que los amigos son como la familia que uno escoge, llegan por casualidad a tu vida. Y a mi vida llegaron tres maravillosas personas que marcaron mi vida y me hicieron pasar increíbles momentos pero también y sobretodo agradezco los momentos de aprendizaje que tuve durante todo ese tiempo. Cada una de ellas a su modo, me ha enseñado valores y una manera diferente de ver la vida. Durante los últimos años, juntas éramos imparables, desde convertirnos en unicornios para una noche loca de carnaval hasta disfrutar una noche lluviosa y fría en un país desconocido. 

Pero claro que no todo dura para siempre, o es lo que suelen decir  y tristemente lo confirmo en este caso. 

¿Qué pasa cuando un día se rompe la amistad de un grupo de amigas?, las cuales a pesar de ser tan diferentes, se entendían de una manera única, compartiendo un sinfín de momentos, la mayoría de ellos maravillosos. Y que entre ellas, siempre había esa complicidad que las unía, con un gesto, palabra o abrazo. 

Hoy todo eso ha quedado atrás, ya que ese sentimiento mutuo de lealtad y de amistad se ha roto de una manera brusca e inesperada. Cada hora, cada  momento fuera el que fuera, esos lazos de cariño y apoyo que nos brindamos, hoy  se están desmoronando, convirtiéndose en solo vagos recuerdos y que duelen porque quisieras que fueran para siempre, quisieras tener para toda la vida ese abrazo fraternal de las cuatro que te hacía sentir bien cuando andabas deprimida o ese baile juntas que se improvisaba para solo pasarla bien.

Sé que cada una de ellas aún seguirá siendo una parte importante en mi vida, seguiremos viéndonos. ¡Claro!, con una o dos de ellas  pero nunca como antes, no como las cuatro mosqueteras que era nuestro nombre de grupo. Me atrevería a decir que por una falta de responsabilidad afectiva dentro del grupo, la cual es una base para un buen cimiento para cualquier tipo de relación afectuosa o no, por sentimientos guardados y callados que en su momento nos fue difícil expresar, nuestro grupo no aguanto más, quedando tres amigas en un abismo lleno de preguntas y de incertidumbre,  llegando a perder  la ilusión de intentar rescatar esa amistad, aunado a esta época tan difícil en donde mucha gente le ha costado enormemente saber cómo manejar emociones y sentimientos por un estrés universal a causa de esta crisis sanitaria. 

Como me ha costado trabajo entender la reacción fugaz de una de ellas, al querer no ser más parte del grupo dando una explicación a medias, y cómo esto  me ha llevado a cuestionar mi dolor emocional,  he  decidido además de contar esta experiencia personal, mencionar un tema muy importante que pudo a lo mejor ayudado a evitar esta ruptura. Se trata de la responsabilidad afectiva. Claro que también tuvo que ver el hecho de no ser asertivo pero eso lo comentaré en otra ocasión. 

¿Has escuchado alguna vez lo que significa responsabilidad afectiva?

Podemos comenzar que sin duda la responsabilidad afectiva se basa en la comunicación ya que el hecho de tener cualquier tipo de relación implica un diálogo, pero en este caso tiene que ver con un diálogo sobre los sentimientos y emociones que surgen en una relación, incluso si es sólo una persona con la que has tenido una charla de un par de minutos.

 Es hacerse consciente y responsable de las consecuencias de que nuestros comportamientos tienen consecuencias en las emociones de los demás, ya sean positivas o negativas.

Además de la responsabilidad, necesitas también de la empatía, sinceridad  y respeto para tratar los sentimientos de los demás. Recuerda que éstos valores éticos son la base que necesitas para que una amistad se fortalezca y perdure pero también son importantes cuando creas un vínculo con alguien y así que no lleguen a crearse falsas expectativas desde el inicio.

Cuando se lastima a la otra persona . No importa si tú piensas que no fue gran cosa y que se le pasará. Déjame decirte que  si importa y seguro se le pasará pero en ese momento está sintiendo  un dolor innecesario que tal vez se pudo haber prevenido si uno pudiera establecer de manera correcta estos valores desde que  se crea el  vínculo con la persona.  

Para concluir, hay que tener ética en cada relación que uno tenga, debemos estar consciente de nuestros actos y que tanto pueden afectar los sentimientos de las otras personas.

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